Saltar al contenido
Curiosidades

Curiosidades · Internacional · Cultura

Serrat imaginó al yerno que ninguna suegra quería y escribió “Señora”

Un novio de pelo largo, una madre que no parece demasiado contenta y una hija que decidió enamorarse por su cuenta. En 1970, Serrat armó con esa escena una de sus canciones más filosas.

EMA MUSIC ·

Joan Manuel Serrat junto a Pipo Mancera en Sábados Circulares en 1969

Joan Manuel Serrat en Sábados Circulares, Argentina, 1969. Autor desconocido / Wikimedia Commons, dominio público.

“Señora” apareció en 1970 dentro de Mi niñez, un disco con letra y música de Joan Manuel Serrat y arreglos de Ricard Miralles. Pero la canción arranca como si uno hubiera llegado en medio de una conversación bastante incómoda: un joven se planta frente a la madre de su novia y admite que él es justamente el hombre que ella no quería para su hija.

Serrat no necesita contar una gran historia para que aparezcan los personajes. Está la hija enamorada, está la madre que dedicó años a criarla y está ese novio que se presenta sabiendo que, desde el punto de vista de la señora, tiene todos los números para caer mal.

Hasta él mismo juega con esa imagen. El protagonista se reconoce como un mal candidato a yerno y se describe como un soñador de pelo largo. La gracia está en que no intenta pedir permiso ni disculparse demasiado: le recuerda a la madre que su hija creció y que llegó el momento de elegir su propia vida.

Joan Manuel Serrat durante una entrevista en 1984
Joan Manuel Serrat durante una entrevista en 1984. Foto: Claudio Divella / El Gráfico / Wikimedia Commons, dominio público.

La canción parece burlarse de una suegra, pero termina hablando del momento en que una madre tiene que soltar a su hija

Ahí “Señora” cambia. Lo que empieza como un enfrentamiento entre el novio y la madre termina tocando algo bastante más universal. El protagonista le pide que recuerde su propia juventud antes de condenarlo. La mujer que ahora mira con desconfianza al muchacho también tuvo deseos, amores y una vida antes de convertirse en madre.

Por eso reducirla a “la canción de la suegra” le queda chico. Serrat usa una situación doméstica y reconocible para enfrentar dos maneras de mirar el mismo enamoramiento. Para el joven es el comienzo de una historia. Para la madre puede sentirse como el final de una etapa que ocupó buena parte de su vida.

Joan Manuel Serrat durante un concierto en el Olympia de París en 2018
Joan Manuel Serrat en el Olympia de París, 2018. Foto: Bruno Barral / Wikimedia Commons, CC BY-SA.

También hay un detalle importante: la canción está escrita desde la voz de un personaje. Que Serrat cante en primera persona no convierte automáticamente la escena en una confesión autobiográfica ni demuestra que estuviera hablándole a una suegra real. La historia funciona precisamente porque podría ocurrir en muchísimas familias.

“Señora” también tuvo edición como single en 1970, acompañada por “Fiesta”. Más de medio siglo después, sigue funcionando porque el conflicto no envejeció demasiado: alguien se enamora, alguien siente que está perdiendo a una persona y en el medio aparece ese incómodo momento de aceptar que los hijos ya toman sus propias decisiones.

Serrat encontró una forma bastante simple de contarlo. No escribió una canción sobre una suegra monstruosa ni sobre un novio inocente. Puso a los dos frente a frente y dejó que una discusión familiar terminara hablando del paso del tiempo.