Saltar al contenido
Curiosidades

Curiosidades · Internacional · Cultura

Lo que más le criticaron a Ivy Queen terminó llevándola a la cima

Antes de convertirse en Ivy Queen, hubo algo de ella que muchos señalaban como un problema. Con los años, entendió que no tenía que cambiarlo: justamente ahí estaba una de las claves de su identidad.

EMA MUSIC ·

Ivy Queen posa frente a cámara durante una producción fotográfica

Foto: Lunchbox LP / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

Hay críticas que pueden hacerte dudar de todo. Y hay otras que, con el tiempo, terminan revelando exactamente qué te hace diferente. A Ivy Queen le pasó antes de convertirse en uno de los nombres más reconocibles del reggaetón.

Cuando intentaba abrirse camino en la música, no todos veían en ella lo que terminaría construyendo después. Le cuestionaban su estatura, su manera de vestirse y, sobre todo, una característica que era imposible esconder cada vez que agarraba un micrófono.

Le decían que su voz sonaba “como la de un hombre”

Ivy Queen durante una sesión en estudio
Foto: Lunchbox LP / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

Su tono era grave, áspero y mucho más fuerte de lo que algunos esperaban escuchar en una mujer. Ivy Queen recordó que llegó a recibir comentarios que presentaban esa voz como si fuera un problema. En lugar de suavizarla para encajar, siguió cantando con ella.

La situación llegaba a un punto curioso: en sus primeros años, cuando sus canciones no siempre estaban acompañadas por videos, había personas que escuchaban su música y tardaban en darse cuenta de que quien cantaba era una mujer.

Ivy llegó a preguntarse por qué le repetían tanto que sonaba como un varón. Con el tiempo cambió la pregunta. Si todos notaban su voz, quizás aquello que parecía jugar en su contra tenía un valor que todavía no estaba viendo.

El supuesto defecto empezó a parecerse cada vez más a una ventaja

Ivy Queen durante un concierto en 2010
Foto: Ray Villalobos / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

Una de las artistas que la ayudó a entenderlo fue Celia Cruz. Ivy Queen admiraba precisamente aquello que nadie podía copiar de Celia: su voz. No necesitaba verla para reconocerla. Esa singularidad le mostró que tener un timbre particular podía ser un regalo y no algo que hubiera que corregir.

Ivy Queen terminó haciendo lo contrario de lo que aquellas críticas parecían pedirle: no escondió su voz, la convirtió en parte de su identidad. Esa potencia que algunos consideraban demasiado masculina pasó a ser una característica imposible de separar de sus canciones.

Y quizás ahí está lo más fuerte de su historia. No llegó a la cima después de borrar aquello que otros señalaban. Llegó haciendo que eso mismo jugara a su favor.