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Cultura

Atemporal · Internacional · Cultura

Arjona es de Guatemala. Vivió en Argentina.

En Buenos Aires. En 1988 vino por un concurso de canciones. Se quedó. Cantaba en un hotel de Suipacha a cambio de la pieza. También en la calle Florida. Después llenó el Luna Park.

EMA MUSIC ·

Ricardo Arjona cantando en Managua, 2012

Ricardo Arjona, Managua, 8 diciembre 2012. Foto: Jorge Mejía Peralta / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Ricardo Arjona se llama Édgar Ricardo Arjona Morales. Nació el 19 de enero de 1964 en Jocotenango, Guatemala. Un pueblo pegado a la capital. Canta canciones: baladas, pop. No es argentino. Vivió en Argentina. En 1988 vino a Buenos Aires por el Festival OTI: un concurso de canciones en la tele. Cada país manda un tema. Él iba por Guatemala. No ganó. Se quedó.

Durmió en un hotel de la calle Suipacha, en el centro. Cantaba en el bar, al lado de un piano. A cambio: la habitación y el desayuno. Después pasaba a otro bar, ahí nomás. También cantó en la calle Florida: una calle del centro donde la gente camina y hay músicos. Él dijo que llegó a cantar en tres lugares la misma noche. Del ’89, del ’90. En Buenos Aires, dijo, una noche duraba tres días.

Calle Florida, peatonal del centro de Buenos Aires
Calle Florida, Buenos Aires. Foto: Grégory David Escobar Fernández / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

En esas calles escribió Animal Nocturno. Un disco. Salió años después, en 1993. No es el origen de una discográfica. Es un hotel, una peatonal y una guitarra. El que hoy llena estadios arrancó pidiendo cama por canción.

Se fue. Un rato a Guatemala. Iba para España. Hizo escala en México y se quedó. Años más tarde volvió a Buenos Aires de otra manera. El Luna Park es un estadio cubierto en el centro: boxeo, recitales. Arjona lo llenó una y otra vez. El hotel de Suipacha sigue. Florida, también. El recorte es ese: de la pieza a la platea.

Estadio Luna Park, en el centro de Buenos Aires
Luna Park, Buenos Aires, 10 octubre 2005. Foto: Alexis González Molina / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Si no lo escuchaste, el gancho no es un ranking de hits. Es esto: el que canta “Historia de taxi” y “El problema” no es argentino. Vivió en Buenos Aires. Durmió en el centro cantando por la habitación. Guatemala queda. Argentina, también. El resto —si “ya era”, si lo inventó una discográfica— no lo resuelve el origen. Lo resuelve la canción.

Guatemala queda. Argentina, también.