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MundoUn EP no es un disco largo. Tampoco un tema solo.
Más que un sencillo. Menos que un álbum. Un puñado de canciones. A eso se le dice EP.

Micrófono Neumann U87. Foto: Michael Rhys / Flickr, CC BY 2.0.
Un disco largo tiene muchas canciones. Un sencillo tiene una. En el medio hay otra cosa: un puñado. Ni tantas, ni una. Eso no es un álbum. Tampoco un tema suelto. Es un EP.
EP viene del inglés: extended play. Quiere decir que se puede escuchar más rato que un tema y menos que un disco. No hay un número mágico. Lo habitual son cuatro o cinco canciones. A veces seis. Cabe en un rato. No en una tarde.
No es un feat. Un feat. es un invitado en un tema de otro. No es un cover. Un cover es otra versión de una canción que ya existía. El EP habla de cuánto dura el paquete, no de quién canta ni de si la canción es nueva.
Por qué existe. Porque un sencillo se acaba en tres minutos y un disco pide un montón de temas. El EP es el medio: alcanza para mostrar un sonido, no obliga a armar un álbum. A veces es un avance. A veces es todo lo que hay.
EMA lo explica acá porque la etiqueta está en todos lados y casi nadie la traduce. Si ves “EP”, preguntate cuántas canciones son y si llegan a disco. El resto —si “pega”, si es un puente, si es marketing— no lo resuelve la sigla. Lo resuelve lo que hay adentro.
Pocas canciones. No es un álbum. Eso es un EP.
