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Billie Eilish creyó que escribía sobre Barbie. Después entendió la canción
“What Was I Made For?” nació cuando Billie intentó meterse en la cabeza de Barbie. El problema fue que, unos días después, empezó a escuchar la letra de otra manera.

Billie Eilish. Foto: Glenn Francis / Pacific Pro Digital / Wikimedia Commons
Cuando Greta Gerwig les mostró parte de Barbie, Billie Eilish y FINNEAS no estaban precisamente atravesando su momento más fácil para escribir. Billie contó que se sentía bloqueada y que había empezado a preguntarse si todavía podían hacer algo realmente bueno.
Entonces apareció una consigna que simplificó todo: olvidarse por un rato de Billie y escribir desde la cabeza de Barbie. Pensar qué sentiría una muñeca que había vivido convencida de saber exactamente quién era y, de golpe, empezaba a preguntarse para qué existía.
El truco fue escribir sobre otra persona
FINNEAS empezó a tocar los primeros acordes y la canción apareció mucho más rápido de lo que esperaban. Billie escribió pensando en el personaje y en su crisis dentro de la película. De ahí salió incluso la pregunta que terminó convirtiéndose en el título: “What Was I Made For?”.
Mientras la escribía, Billie estaba concentrada en Barbie. No estaba intentando convertir la canción en una confesión sobre su fama, su identidad o el momento personal que atravesaba.
La sorpresa llegó después.
Al escucharla durante los días siguientes empezó a reconocer sus propias emociones dentro de esas frases. Había escrito sobre una Barbie que ya no sabía cuál era su lugar y terminó descubriendo que varias de esas preguntas también estaban dando vueltas en su propia cabeza.
Eso también explica por qué “What Was I Made For?” logró salir de la película. No hace falta estar pensando en una muñeca para entender la sensación de dejar de reconocer el papel que venías ocupando o preguntarte quién sos cuando ese papel deja de funcionar.
Después del estreno, la canción empezó a acompañar videos sobre crecer, la infancia, madres e hijas y recuerdos personales. Billie contó que llegó a pasar horas mirando esas publicaciones.
Ahí terminó de aparecer la paradoja: Barbie le había servido para escribir sin pensar en ella misma. Y justamente por eso terminó diciendo algo que Billie todavía no había conseguido escribir de frente.


