Actualidad · Nacional · Escena
El jueves toca Jamiroquai en San Isidro. Hace nueve años que no vienen.
Una banda inglesa. Funk, disco, los noventa. Jueves 17, a las 21, en el Hipódromo. El mismo predio que esta semana llenó un grupo de Corea.

Jay Kay, 2017. Foto: Raph_PH / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.
El jueves 17 de septiembre, a las 21, el Hipódromo de San Isidro vuelve a ser un recital. Esta vez no es pop coreano. Es Jamiroquai. Una banda de Inglaterra. El que canta se llama Jay Kay. Funk, disco, soul: música para moverse, de los noventa. El predio está en Zona Norte, sobre avenida Márquez. De día, carreras. De noche, a veces, un show. El lunes y el martes fue Stray Kids. El jueves, esto.
Hace nueve años que no tocan acá. La última vez fue en 2017, en el Personal Fest. Un festival. Ahora vienen solos, un jueves, al mismo hipódromo. El dato que se festeja este año es otro: se cumplen treinta de “Virtual Insanity”. Un tema de 1996. El video es el del piso que se mueve. No hace falta haber nacido en los noventa para haberlo visto una vez.
Jamiroquai arrancó a principios de los noventa. Jay Kay al frente. Sombrero, lentes, un cuerpo que no para. Las canciones se llaman “Cosmic Girl”, “Space Cowboy”, “Canned Heat”. En criollo: baile, bajo, un estribillo que queda. No es rock de estadio ni trap. Es la pista. La productora es DF Entertainment. Las entradas se venden en All Access. EMA no vende tickets. Cuando se anunció, el campo general partía de noventa y cinco mil pesos. Puede haber cambiado. El dato que no cambia es el día, la hora y el lugar.
La gira de este año pasa por Brasil, Chile, Colombia, México. Buenos Aires es una parada. La productora dice que están cerrando un disco nuevo y que acá pueden tocar algo de eso. EMA no va a certificar la lista. Lo que sí está es el catálogo de siempre: los temas que la radio todavía pone cuando quiere que alguien se pare.
El Hipódromo no elige el género. El público sí. Quien fue a Stray Kids no va, por eso, a Jamiroquai. Quien vaya el jueves no va a ver ocho coreanos bailando el mismo paso. Mismo predio. Distinto país sonoro. La ciudad aguanta las dos cosas. El algoritmo, no siempre.
Si no conocés a Jamiroquai, el gancho no es un hit de 1996. Es esto: una banda inglesa de funk vuelve a un hipódromo del conurbano un jueves, nueve años después, y la ciudad lo trata como un show más. Para el que los espera desde 2017, no es un show más. Para San Isidro, es otra noche de puertas abiertas.
El predio no es de un género. Es de quien lo llena el jueves.


